Mercepilot

Una sesión muy especial con la fotógrafa Valentina Figini

Hay lugares que forman parte de nuestra historia y que, con el paso del tiempo, se convierten en una extensión de nosotros mismos. Para mí, uno de esos lugares es mi hangar en el Aeropuerto de Sabadell, donde tantas horas he compartido con mi inseparable Twin Comanche azul, protagonista de innumerables vuelos, desafíos y recuerdos.

Recientemente tuve la oportunidad de vivir una experiencia diferente pero igualmente emocionante: una sesión fotográfica realizada por la talentosa fotógrafa Valentina Figini. El escenario no podía ser más auténtico. Rodeadas de herramientas, motores, recuerdos de vuelo y, por supuesto, de la elegante silueta de mi avión, buscamos capturar algo más que imágenes; queríamos reflejar una forma de vida.

Mi Twin Comanche no es solo una aeronave. Ha sido compañera de aventuras, de preparación constante y de momentos inolvidables en el aire. Por eso, compartir protagonismo con ella frente a la cámara tuvo un significado especial. Cada fotografía transmite esa conexión única que los pilotos desarrollamos con nuestras máquinas, una mezcla de respeto, confianza y pasión.

Valentina supo captar la esencia del entorno con una sensibilidad extraordinaria. La luz que entraba por las puertas del hangar, los reflejos del exterior sobre el fuselaje azul y la atmósfera tan característica del mundo aeronáutico crearon un marco perfecto para contar una historia visual que habla de perseverancia, sueños y libertad.

Esta sesión de fotos ha sido una forma de unir dos mundos que me acompañan desde hace años: la aviación y la competición. Ambos comparten valores que me han guiado siempre: disciplina, compromiso, superación y, sobre todo, la ilusión de seguir explorando nuevos horizontes.